domingo 25 de enero de 2009

Como conquistar el mundo en un momento

Venga, que estoy en racha. Este se lo debo a Neptune, casi seguro.

Resumiendo en pocas palabras: Los testigos de Jehová dominaron el mundo.
Y como es posible tal cosa, os preguntaréis. Pues fácil. Con paciencia y laxante. Mucho laxante.

Lo llenaban todo de laxante. El agua del grifo, la embotellada, todo lo que bebemos (café, refrescos, etc... haceros una idea). Y nos íbamos por la pata abajo. Y teníamos que beber para rehidratarnos. Y al beber, ingeríamos más laxante. Y era un círculo vicioso sin fin.
Por supuesto, yo era la única que conocía semejante conspiración y nadie me creía cuando contaba lo del laxante.
En las farmacias el Fortasec estaba agotado y las mafias traficaban con los laboratorios en el mercado negro.
Era el Caos.

Y no doy más detalles, porque ya entraría en el pantanoso terreno de lo escatológico...

La pregunta es, ¿qué cojones hacen los testigos de Jehová en mis sueños?. Bueno, quizá no. Quizá la verdadera pregunta es... ¡¡¿LAXANTE?!!

Después he pasado a otra cosa, mariposa. Pero no seguidamente. Era otro sueño de mucho rato después. Tampoco recuerdo como terminaba este. Como el rosario de la aurora. Seguro que hacíamos corto de papel higiénico. Y eso ya no, ¿eh?.

En el segundo eran los pitufos los que daban por saco. Esas figuritas que nos compraban de pequeños, que eran una monería. Corrían hacia mi directos, como una ola azul que lo cubría todo a su paso. Los cabeza de pelotón me trepaban por las piernas. Yo los pisoteaba y los golpeaba con violencia. Con tanta violencia que cuando el pobre de Prizz me ha pasado un brazo amoroso por encima, se lo he machacado de un puñetazo mientras farfullaba "¡Tomad, pequeños hijos de puta, tomaaaaad!"
Me han despertado los gritos y los puños, que se movían solos. Si me ve alguien hubiese pensado que era víctima de un ataque epiléptico.

No lo entiendo. Me gustan los pitufos. Los pitufos molan. Los pitufos son nuestros amigos. ¿Qué cojones les pasaría a los pitufos?

¡¿Es que no puedo dormir tranquila y soñar cosas normales, hostialera ya?!

Ay. Lo que sufro.

jueves 22 de enero de 2009

Midnight Creature

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Él es el corpóreo silencio: ¡No le temas!

Ningún poder maligno tiene en si mismo,
pero sí un urgente destino (¡inoportuna suerte!)

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Te lleva a encontrar su sombra (trasgo sin nombre, que rondas regiones solitarias jamás holladas por el hombre) ¡encomiéndate a Dios!

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Si puedes...

martes 20 de enero de 2009

Un momento de intimidad

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viernes 16 de enero de 2009

Anita Blake

Me encantan las mujeres con carácter. Como suele decirse, las chicas buenas van a cielo y las malas a todas partes.

Todos los seres sobrenaturales juntos y revueltos. Vampiros (de los de verdad, no de los ñoños) licántropos, cambiaformas de toda clase y condición, y zombis. Muchos zombis (¿he dicho alguna vez cuánto me gustan los zombis?). Para eso la chica se dedica a reanimar cadáveres. Reanimar cadáveres en un mundo en el que puedes presentarte en el cementerio con la billetera a tope, en compañía de abogados (que siempre dan más miedo que los zombis), y que tu padre recién muerto (o no) redacte ese testamento que se quedó a medias...

Hablo de los libros de Anita Blake.

Solo han publicado tres libros hasta la fecha de los doce que hay (es lo que tenemos: retrasos), Placeres prohibidos, El cadáver alegre y Circo de los malditos. Son autoconclusivos. Aventurillas policíacas. Laurell K. Hamilton tiene un estilo que me mola. No escatima en exabruptos, maldiciones y palabrotas. El personaje de Anita ya es una de mis féminas preferidas. Me ha dado pena no tener más, y al mirar la fecha de publicación he visto que el último salió en septiembre, con lo cual, y manteniendo el ritmo que llevan, un año me quedará de esperar por el cuarto. La vida se la pasa uno esperando libros, joder.

Pues eso, queso. Si os pone lo sobrenatural, estos están genial.

No hay nada como un cadáver en avanzado estado de descomposición antes del desayuno...

miércoles 14 de enero de 2009

En ocasiones veo musicales...

Y otro sueño raro, raro. Ojo que este se lleva la palma, creo. Estáis avisados, y el que avisa no es traidor.

Estaba en urgencias, de parto, en una habitación enorme que estaba a rebosar de mujeres embarazadísimas. Cuándo me fijo mejor, veo que son todas mis amigas. Que coincidencia, vamos a parir a la vez.
Como empezamos a parlotear de nuestras cosas nos ponen las camillas en círculo, para que nos veamos mejor.
A todo esto, la que tengo justo delante, que no es exactamente mi amiga, si no más bien la mujer de un amigo de hace tiempo, llama a un médico. Nos habían dejado solas y no había ninguno a la vista.
Parece que la cosa es inminente y se levanta la sábana. Y entonces, al más puro estilo West side History, todo el mundo empieza a cantar. La mujer de mi amigo es la cantante principal, porque como dijo Joan Cusack en Nueve meses, ese era su momento. Las demás se ponen de pie en las camillas y saltan y bailan. Yo, simplemente lo flipo.

La musiquilla es alegre y pegadiza, y aunque sonar, suena, no hay nadie tocando a la vista.
Y entonces, veo que de entre las piernas de la mujer de aquel amigo, aparecen dos cabezas. Va a tener gemelos.
No doy crédito. Y no quiero mirar, ¡pero es que no puedo apartar los ojos! Los bebés gemelos están luchando. Cada uno quiere ser el primero en salir, y cuando les toca el turno hacen los coros.
Al final salen a la vez, para disgusto de su madre. Porque si sacar uno ya es chungo, dos es la monda. Llevan un sombrero en una mano y un bastón en la otra, y penden de dos cordones umbilicales que parecen elásticos y les permiten saltar y hacer piruetas en el aire. Su madre se ha puesto de pie y parece que están haciendo puenting.
Tienen la cabeza más grande que el cuerpo. Como si a un barriguitas le pones la cabeza de un nenuco, pero el sombrero les sienta muy bien (se lo quitan y se lo ponen siguiendo el ritmo de la música). Mientras cantan alegres, se pegan con el bastón cuando los cordones se juntan demasiado. Yo pienso que la cabeza de los bebés es delicada porque no tienen el hueso del cráneo formado, y que si se siguen atizando puede pasar cualquier cosa. Sigo sin querer mirar, pero no hay manera. Veo que tienen afilados dientecillos terminados en punta.
El resto de mis amigas se levantan el camisón y veo a sus bebés asomando. Son ellos los que tocan, toma castaña. Llevan instrumentos de los chinos de su tamaño, y los saben usar. Yo sigo el ritmo con los pies y la cabeza. ♪ ♫ Mira que son majos ♪ ♫

Delante, los bebés gemelos se siguen pegando, pero la cosa se agrava. Mira que son belicosos... han salido a su padre. Se arrean bastonazos y cada vez están más cabreados. Intentan coger el cordón del otro con el mango curvo del bastón y acercarlo para darse patadas y puñetazos con las manitas libres (ahora el sombrero lo llevan puesto definitivamente). Uno de ellos trepa por el cordón del otro y lo mordisquea con sus dientecillos afilados. El otro se da cuenta y se retuerce para atrapar a su hermano. Su madre los mira desde arriba, cantando cada vez más alto y encantada de la vida.

Yo me meo de la risa. Y tengo serias dudas de si me meo de verdad, o he roto aguas. Me río con tantas ganas que empujo sin querer. Y me entra el pánico. No quiero tener hijos. Y desde luego, no quiero tener hijos de musical que se parezcan a los monigotes de South Park. ¿Vendrá con sombrero y bastón, o con instrumento? La idea hace que me ría aún más. Pero es una risa nerviosa. No, no, no... ¿Como hemos llegado a esto, Gamelin?

..... Chúpate esa, Freud.

lunes 12 de enero de 2009

Incursión al centro comercial

La semana pasada estuvimos de paseo por el centro comercial. Nos encanta dar una vuelta por ahí cuando no tenemos que comprar nada, sin carro ni prisas.
Al pasar por la sección de los juguetes, vi, por fin, un unicornio blanco. Tiene la cabeza llena de corazones. El culo también, pero bueno, es normal que los pequeños ponis tengan el culo lleno de ilustraciones. Qué mal suena, joder. Prizz dijo que era la cosa más hortera que había visto en su vida, y cuando lo cogí para llevármelo, se reía a mandíbula batiente. Sólo supura corazones, puñetas, no es tan grabe... ¿no? Ains, es que yo también los supuraba, así que íbamos los dos a juego... Por lo menos no llevaba ni ropa ni complementos... (el poni, digo. Yo si)

Sweetie Belle. Belle, para los amigos.

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También compré mi primer tablero de ajedrez. Este año, uno de mis propósitos es aprender a jugar -bien- al ajedrez, y Prizz prometió ser mi sensei. Quiero ser como Karpov o Kasparov y no me conformaré con menos...

Para terminar, arrasamos la zona de los libros. ¿Quién fue la que dijo que no compraba más hasta terminar los que tenía pendientes?

PD: Hemos visto la película La Niebla. El final me ha dejado muda. Me ha impactado muchísimo, coño. Durante un rato me he sentido hasta mal... La banda sonora me ha puesto los pelos de punta. Bueno, el tema The host of Seraphin, de Dead can Dance. Ya tengo música para la siguiente sesión fotográfica de mis Living Dead Dolls...

sábado 10 de enero de 2009

El indigente

"Tías, he visto una película chulísima. Es como un poco de miedo, pero a mi no me ha dado mucho. El indigente, se titula. Va de unas plantas especiales que les da un aire y hacen cosas, ¿vale?. Cosas raras. Y entonces la gente se va a tomar por culo. Mueren. Todos mueren. Eran una especie de plantas raras, si. Especiales."

Tras indagar un poco más, descubrimos que se trata de El incidente.
Esta es Cristina, una de mis compañeras de trabajo -y amiga-. Adoro sus sinopsis, y su manera de ver las cosas y de contarlas. Tiene un diccionario propio para ella. O mejor dicho; somos nosotras las que lo necesitamos.
Pero que no parezca que me río de ella. Me río con ella, que es distinto. Es una de las tías más cojonudas que me he echado a la cara, y también una de las más divertidas. La monda lironda. No sé que haríamos en la peluquería sin ella, en serio. La vida sería tan vulgar y aburrida...

Después de un rato, y tras secarme los lagrimones, le he preguntado por el tema de los indigentes, y mientras me explicaba, yo no sabía si se refería a inmigrantes o a extraterrestres. Lo dicho: GENIAL.

jueves 8 de enero de 2009

Regalos de reyes

Ya tengo bombones para dar y regalar, y también nuestra dosis anual de libros del círculo de lectores. Ambas cosas por parte de mis suegros. Esto cae fijo cada año, y además, algo que necesitemos. Un edredón fino para la cama esta vez (el cambio de caldera se nota mucho en la temperatura).
Los libros: La ladrona de libros, de Markus Zusak y La ciudad sin tiempo, de Enrique Moriel.
Aunque no son libros que hubiésemos comprado por nosotros mismos, tienen buena pinta.

El señor R nos sorprendió también el otro día con comics para todos. A mi me tocó Wanted, que estoy leyendo ahora. Está genial, me gusta mucho. Nada que ver con la película, por supuesto.
Pero lo mejor de todo es que nos escribió unas líneas personalizadas a cada uno, que no tienen desperdicio. Cómo nos conoce... Todo iba en relación con lo que les había escrito a los demás, así que los estuvimos leyendo todos y nos reímos un buen rato. Me hizo muchísima ilusión. Creo que ni él mismo sabe cuánta.
Pongo mi dedicatoria :D

"Para una chica especial, un comic especial.
Aquí tienes la auténtica versión de uno de los mejores comics americanos de la década. No esa versión en plan piltrafilla de película que conoces.
Como tienes más gusto que el del trono, seguro que lo lees sentada en el sofá, con el pijama puesto."

XDD Aclaro que no es Prizz quien tiene costumbre de leer en el trono.

Por lo demás, hace ya un par de años que he conseguido dejar los regalos navideños a un lado, así que sólo disfrutamos de las cenas y comidas en mutua compañía. El bolsillo de todos lo agradece.

Nuestro pequeño exceso lo tendremos en las vacaciones de febrero (¡ya tenemos los billetes, yupiiiiiiiiiiiii!)

martes 6 de enero de 2009

Bodas y peluquines

Y otro sueño bizarro. Uno de esos en los que no se sabe si reír o llorar.

Prizz y yo nos íbamos a casar por segunda vez. ¡Yo había comprado hasta traje de novia! Era algo muchísimo más convencional. Lo típico, vamos.
El día antes a la boda, él me enseña todo orgulloso su atuendo, y casi me desmayo al verle sobre la cabeza, perfectamente afeitada, como siempre, un peluquín hortera y horripilante.
Le digo que no me gusta nada y que si va a llevar eso en la cabeza, no me caso. Le obligo a elegir entre el peluquín y yo. Y elije al peluquín.
Me cabreo como una mona, y nos cuesta el divorcio de nuestro primer matrimonio.

Hay que ver como es esto de los sueños. Lo curioso es que cuando me he despertado, recordaba perfectamente como le quedaba el dichoso peluquín. Por un lado, me quedaban restos del cabreo y me daban ganas de arrancarle la piel del cuero cabelludo para hacerme un bolso. Menos mal que se me ha pasado enseguida. En cuanto he vuelto a verlo con el peluquín puesto, al cerrar los ojos un momento. Una imagen que bien podía salir de La Divina Comedia de Dante. Es más, no me lo quito de la cabeza. Se lo he contado y nos hemos estado partiendo el ojal un buen rato XDDDD (estoy por comprarle uno, lo juro)

Creo que sé de dónde viene este sueño. En la peluquería hay una señora, mi peor pesadilla, que lleva un peluquín idéntico. Ayer, como los últimos tres años, me regaló un frasco de colonia que huele fatal. Me dice que lo traen especialmente de París, y lo que más le gusta, creo, es que eso me obliga a agradecérselo. Le encanta tenerme dándole las gracias.
En la caja del perfume puede leerse claramente eso de que es una muestra y está prohibida su venta. En perfecto francés, eso sí.
Ella, que conoce a Prizz porque alguna vez nos hemos encontrado por la calle cuándo iba de la mano con él, sabe de su -morbosa- calvicie, y me ha insistido en varias ocasiones en que DEBO, proporcionarle un peluquín. Un hombre sin pelo, no es un hombre.

lunes 5 de enero de 2009

Astor Piazzolla

Piazzolla siempre suena a mariposas, a humo de cigarrillo, a libros viejos y polvorientos.
A velas encendidas, y a caricias.
Al contacto de los pies fríos bajo la sábana. A rutina y a cosas nuevas.
Besos y vino tinto.
Clásicos en blanco y negro.
Mañanas en la cama, y noches en la cocina.

Piazzolla siempre suena a todo lo bueno que tiene la vida...


Noche de reyes

Hoy, hablando con mi suegra de todo esto de los críos y los reyes, he estado recordando mi mejor noche de reyes.

Fue la del 87. El año anterior no habíamos tenido navidades, fue el año en que murió mi padre, hacía solo un mes, además.
Después de ese año horrible Mon Mère tiró la casa por la ventana, y no exageraría si dijese que se fundió su extra en juguetes para nosotras.
Las navidades en general fueron raras y depresivas, es posible que sea desde entonces que me dan repelús... pero mi madre consiguió que esa noche de reyes fuese especial y perfecta.

Mi hermana Rebeca y yo ya éramos algo más mayores, yo tenía 12 y ella 8, y ya sabíamos que lo de los reyes magos era una farsa (jejeje), la pequeña acababa de cumplir dos años.
Nos compró todos los accesorios de la Barbie, que en aquel momento idolatrábamos. Una casita preciosa (más adelante nos haría otra de madera. Tengo que hablar de ella uno de estos días), el Bungalow con piscina y toda la pesca, la Chabel y un porrón de cosas para ella (yo creo que se llevó todo el guardaropa de las tiendas, sabiendo que probarles cosas era lo que más nos gustaba), y todo lo de los Pin y Pon que había en el mercado. Estos nos gustaban muchísimo a todas, y aunque Rebeca y yo ya estábamos para otras cosas más de "mayores" (como la Barbie, que tenía tetas, tacones y lencería), nos pasábamos horas muertas jugando con la peque.
Arrasó todas las jugueterías, y eso que éramos más pobres que pardos, ojo, pero ella no pensó en nada más. Así es mi madre. Donde pisó no volvieron a salir juguetes, por lo menos hasta el año siguiente XDD

Lo mejor de todo no fueron el porrón de cosas que teníamos delante de nuestros ojos de niñas (nuestras navidades siempre habían sido bastante espartanas, no como las de ahora, en las que los niños lo tienen ya todo). Lo mejor fue aquella noche. Nos quedamos las tres en el comedor, mientras la peque dormía nerviosa, montándolo todo, poniendo las pegatinas en su lugar, etc. Las tres juntas. Se nos hizo tardísimo, porque el tiempo vuela cuando tienes ilusión por las cosas. Y era la primera vez que volvíamos a tener ilusión.

Aquellos juguetes nos entretuvieron muchísimos años. Mi tercera hermana ya era mayor y aún jugábamos las tres de vez en cuando.
Después no hubo más excesos, pero tampoco fue necesario.

Hoy, lo mejor que tiene la noche de reyes para mi, es que he salido una hora antes del curro. Detesto las aglomeraciones de niños histéricos y he tenido que trazar una ruta segura de regreso. Segura para mi salud mental, que está delicada. Hay que ver XDD

domingo 4 de enero de 2009

El señor de los anillos

Y es que como dije, el otro día nos tragamos la trilogía completa en casa de Mon Mère. Mira que es cojonuda... nunca me canso de verla, y en los momentos cumbres, se me siguen cayendo lagrimones como puños.
Es tan genial, que se le perdonan todos esos detalles que no se sabe de donde salen (Arwen a lo largo de las tres películas, cuando solo aparece en la coronación de Aragorn llevando el estandarte. Me hubiese gustado ver a sus hermanos, o a Glorfindel. Los elfos en el abismo de Helm, y la muerte allí de Haldir, que nunca murió, pobre. Frodo y Sam en Osgiliath, cuando Faramir les ayudó en todo momento y jamás le cuentan a nadie la traición de Boromir. Saruman muerto en Isengard, cuando invadió la Comarca y se la encontraron hecha unos zorros a la vuelta, no verde y alegre. Y por último, Sam nunca deja a Frodo en el paso de Cirith Ungol, y le ayuda a llevar el anillo turnándose con él)

Tampoco es que sea muy purista con los libros, porque creo que el señor Jackson echó el resto dirigiendo semejante epopeya, y personalmente, me encanta el resultado. La ambientación es soberbia, y hacer que un mundo que no existe parezca real a la vista, no es nada fácil.
No voy a hacer ningún análisis, pero me apetece poner los momentos estelares, los que me dejaron pegada a la butaca, y me hacen un nudo en la garganta cada vez que las vuelvo a ver.

La comunidad del anillo:

La introducción entera y verdadera. Esa batalla épica, esos elfos en formación con Elrond gritando órdenes... y bueno, toda la historia, que para ser algo bastante largo, queda muy bien resumido.

Siempre, siempre, siempre me he imaginado La Comarca exactamente igual a como la veo en la película. En la versión extendida me encanta que le dedique más tiempo a mostrarnos a los Hobbits. Esos primeros momentos, contemplando las pequeñas puertas redondas, los campos de cultivos, y la gente pequeña de un lado a otro haciendo sus cosas...
Debo incluir en este paquete la fiesta de cumpleaños de Bilbo, que me parece sencillamente gloriosa. Los fuegos artificiales de Gandalf, el bailoteo y las canciones populares, a los que se les da tanta importancia... todo es perfecto.

El momento en el que se abre la puerta de Barad-Dûr y salen los nueve jinetes. Casi me meo en las bragas de miedo y gusto. La banda sonora es impresionante en las tres películas.

Moria. Toda esa parte, desde que llegan a la puerta, hasta que salen. Especialmente cuando Gandalf dice "Arriesgaré con un poco más de luz" y se ilumina todo y se ven los pilares de piedra... Moria es preciosa!!!!!!!! (¡¡Dejad que entrren, aún queda un enano vivo en Morria!!)
Y ese Balrog... ¡Ese Balrog! ( Y ese Gandalf, vamos: ¡Soy siervo del Fuego Secreto, administrador de la Llama de Anor! ¡Tu Fuego Oscuro es en vano, Llama de Udûn! ¡Regresa a la Sombra! ¡¡No puedes pasar!!)

Lothlórien. Lo mismo. Un lugar onírico que favorece a que Galadriel se luzca. La escena del espejo siempre me ha parecido de las más bonitas.

La muerte de Boromir. Me encanta el personaje, y verlo tratando de ponerse en pie hecho un alfiletero... ("Yo te hubiera seguido, mi hermano, mi capitán... Mi rey...")

Las dos torres:

La segunda parte es mi preferida. Será porque los jinetes de Rohan son los más grandes... Los momentos más épicos nos los dan ellos.

La primera vez que vemos a Éomer. (¡Hasufel, Arod! Que estos caballos os traigan mejor fortuna que a sus antiguos amos. ¡Adiós! Buscad a vuestros amigos, pero renunciad a toda esperanza. Ésta ha abandonado esas tierras. ¡Rumbo al norte!)

Sombragrís, el señor de todos los caballos.

Cuándo Gandalf, Aragorn, Gimli y Legolas llegan a Edoras. Se ve ondear la bandera y el viento la arranca tirándola al suelo, como el gesto físico y definitivo de la gloria y el esplendor del reino venido a menos. Cada vez que la veo en el suelo y suena la música, me entra el orgullo patrio, fíjate.
Y el duelo verbal entre Gríma y Gandalf:
-Tardía, es la hora, en que decide aparecer el conjurador, Lathspell te nombro, malas nuevas de un indeseado.

-¡Silencio! Mantén tu lengua bífida tras tus colmillos. No he vencido al fuego y a la muerte para intercambiar falacias con un gusano sarnoso.


En la versión extendida, cuándo Éowyn canta en el funeral de su primo. Lástima que no la dejen terminar... Bealocwealm hafað fréone frecan forth onsended giedd sculon singan gléomenn sorgiende on Meduselde...

Éowyn y Aragorn:
-Sois hábil con la espada.

-Las mujeres de esta tierra aprendieron hace tiempo. Las que no las empuñan mueren a su merced. No temo al dolor ni a la muerte.

-¿A que teme entonces mi señora?

-A una jaula. A empuñar sus barrotes hasta que la edad y la costumbre los acepte, y toda opción al valor ceda al recuerdo y al deseo.

-Sois hija de reyes, escudera de Rohan, no creo que ese sea vuestro destino.


Gollum y Sméagol. Sméagol y Gollum.

Moranon, la puerta negra. Y todo lo que entra y sale, incluyendo olifantes.

El momento discurso de Saruman en Isengard, mientras a Gríma le cae una lágrima: ¡Un nuevo poder resurge! ¡Su victoria está cerca! Esta noche la tierra será mancillada con la sangre de Rohan. ¡Marchad al Abismo de Helm! ¡No dejéis rastro de vida! ¡¡Guerra!! No habrá amanecer para los hombres.

El momento Théoden/Gamelin.
-¿Mi señor?

-¿Quién soy, Gamelin?

-Sois nuestro rey, señor.

-¿Tú tienes fe en tu rey?

-Vuestros hombres, mi señor, os seguirán a cualquier final.

-Cualquier final...


¿Que ha sido del jinete y su caballo?

¿Qué del cuerno y su reclamo?

Han pasado como lluvia en las montañas,

como viento en la pradera.

Los días se apagan en el oeste,

tras las colinas, sumidos en la sombra.


¿Cómo hemos llegado a esto?


Y para terminar, la carga de los jinetes de Éomer en el abismo, bajo la luz del amanecer.
Toda la batalla es para mear y no echar gota, la verdad.

El retorno del rey:

Minas Tirith, ciudad de Reyes. (Has llegado a verla, Aragorn? La Torre Blanca de Ecthelion... Brillante como una aguja de nácar y plata; sus pendones ondean con la brisa temprana. ¿Te han recibido alguna vez con el claro sonido de las trompetas de plata?)

La escena de las almenaras. Cuando van prendiendo una tras otra hasta llegar a Rohan.

Faramir saliendo de Minas Tirith para retomar Osgiliath, mientras las mujeres tiran flores allí donde pisan, sabiendo que no volverán.
Pippin cantando mientras Denethor come y Faramir carga por última vez.

Un mundo hay,

desde aquí hasta mi hogar,
y hay tantas sendas por andar.
La sombra la noche traerá
y las estrellas la prenderán.
Niebla y sombra,
triste anochecer
pasarán.
Yo seguro lo he de ver.

La forja de Andúril.

Gothmog, el general impasible. (La edad de los Hombres termina. El tiempo del Orco ha llegado.) Y su cabeza de lobo, Grond.

La carga de los jinetes. Lo mejor de las tres películas, para mi el momentazo. (¡Avanzad, sin temor a la oscuridad! ¡Luchad, luchad jinetes de Théoden! Caerán las lanzas, se quebrarán los escudos, aún restará la espada. ¡Rojo será el día hasta el nacer del sol! ¡Cabalgad, galopad, cabalgad hasta la desolación y el fin del mundo! ¡Muerte!)
Luego llegan los Mumaks y no puedo mirar...

Y por supuesto, Eowyn y el Rey Brujo de Angmar:
-Tú, necio. Ningún hombre puede matarme. Muere ahora.
-¡Yo no soy un hombre! (Chúpate esa, Flanders)

La arenga de Aragorn delante de la puerta negra: Hijos de Gondor y de Rohan, mis hermanos. Veo en vuestros ojos el mismo miedo que encogería mi propio corazón. Pudiera llegar el día en que el valor de los hombres decayera, en que olvidáramos a nuestros compañeros y se rompieran los lazos de nuestra comunidad, pero hoy no es ese día. En que una hora de lobos y escudos rotos rubricarán la consumación de la edad de los Hombres, pero hoy no es ese día... ¡En este día lucharemos! Por todo aquello que vuestro corazón ama de esta buena tierra, ¡os llamo a luchar, Hombres del Oeste!

Y la última, los cuatro Hobbits en la Comarca de nuevo, sentados en la mesa, bebiendo cerveza, pensando que nada será como antes. Esa escena me parece muy triste.

Hasta el año que viene...

jueves 1 de enero de 2009

+ de series

Nueva serie para la Fox. Bitches ¿Quién ha dicho que los hombres lobo no molan?.
Cuatro mujeres de Nueva York se transforman en "perras" cuando hay luna llena (riau riau).
Fecha prevista: septiembre del 2009. Michael Dougherty se hace cargo del guión.
P.D: ¿Serán capaces de mantener el título?

Otra serie que estrenaremos esta noche en canal +: Fringe.
De J. J. Abrams (Perdidos). Al parecer, tiene mucho de Expediente X. Juega con cosas extrañas, pero buscando explicaciones científicas. O lagunas científicas. Cosas que podrían ser posibles de aquí a unos años. Tiene muy buena pinta.