No me he puesto a descargar todas las fotos, pero he sacado ésta, que me ha apetecido al ver la inscripción en fabla. La mano es de mi abuela, a la que le he pedido que me hiciese de modelo.
Puede decirse, comparando la vida con las estaciones del año, que a los 92 años uno llega a su invierno. Un invierno dulce, rodeado de los suyos, eso sí.

Muchas felicidades, yaya. Sobra decirte que te quiero.

1 Comentarios:
Muchas felicidades ^^ 92 años son unos cuantos de experiencia. Y que cumpla muchos más, oye, que con esa mano tan bonita seguro que el resto del cuerpo está igual.
Preciosa foto, por cierto.
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